
¡Hola! Sé que he estado desaparecida. He estado muy liada. También es cierto que he pasado una temporada un poco complicada, sin ilusión y con mucho agobio, así que dejé todo aparcado un tiempo y puse en orden mi lista de prioridades. Ahora que ya estoy mejor, he vuelto también al blog. En todos estos meses he estado escribiendo #proyectoFlorence y tuve que documentarme sobre un aspecto de la época victoriana que desconocía: el luto.
Si eres escritor/a y quieres saber un poco más sobre cómo se trataba la muerte en la época victoriana, sigue leyendo.
Era habitual que las familias realizaran rituales elaborados para conmemorar a sus muertos. Esto incluía usar ropa de luto, tener un funeral lujoso (y caro), reducir el comportamiento social durante un período de tiempo determinado y erigir un monumento ornamentado en la tumba.

Además, había ciertos rituales a cumplir:
- Todos los miembros del hogar (también los sirvientes) adoptaban el luto.
- Las cortinas se cerraban.
- Los relojes se detenían al momento del fallecimiento.
- Las carrozas y los caballos eran adornados con plumas de avestruz negras.
- A veces se contrataba a gente que caminara en el cortejo fúnebre. ( En Oliver Twist de Dickens, el pequeño protagonista hace de plañidero al principio de la novela)
La ropa de luto era el despliegue exterior de los sentimientos internos de una familia. Y como ya sabéis, en esa época en la que vivían temiendo el escándalo y el ostracismo social, seguir a la rajatabla estas reglas era una imposición.

Sobre todo después de la muerte del esposo de la reina Victoria (que pasó los siguientes 40 años de su vida de luto riguroso). Así que se creó un código estricto para tratar la muerte de un ser querido y cómo mostrarla al mundo exterior.

Las reglas de quién usaba qué y durante cuánto tiempo eran complicadas, y se describían en revistas populares o manuales de uso doméstico como The Queen y Cassell. Dieron instrucciones abundantes sobre la etiqueta de luto porque con el ascenso de nuevos ricos y de la burguesía, la nueva clase social sabía también cómo actuar y a qué atenerse.
¿Y qué decían estos manuales? Pues que la ropa de luto más profunda debía ser negra, simbolizando la oscuridad espiritual. Y especificaban el material con el que debían confeccionarse.
Por ejemplo, se hacían con seda de paramatta no reflectante o la bombazine- bombaine, (que la wikipedia nos dice que es un tejido originalmente hecho de seda o seda y lana, y ahora también está hecho de algodón y lana o solo de lana) porque era más barata.
Los vestidos estaban adornados con crepé, (un tejido de superficie granular y arrugada. Se forma a partir del entrecruzado de los hilos al tejer o mediante el uso de hilo fuertemente sobregirado, para obtener un acabado ligeramente rizado).
El crepé se asocia particularmente con el luto porque no se combina bien con ninguna otra ropa: no puedes usar terciopelo, satén, encaje o bordado.

Después de un período específico, el crepé podía eliminarse, lo que se denominaba «desdén del duelo».
El color de la tela se aclaró a medida que avanzaba el duelo, a gris, malva y blanco, llamado medio duelo.
Las joyas se limitaban al azabache.

Los hombres lo tenían fácil: simplemente llevaban sus trajes oscuros habituales junto con guantes negros, sombrereras y corbatas. No se esperaba que los niños usaran ropas de luto, aunque las niñas a veces llevaban vestidos blancos.
La duración del luto depende de su relación con el difunto. Se esperaba que los diferentes períodos de duelo dictados por la sociedad reflejaran su período natural de dolor.
Se esperaba que las viudas llevaran luto completo durante dos años. Sin embargo, para los viudos, solo ¡3 meses! porque se suponía que debían seguir ocupándose de sus obligaciones como cabeza de familia.

A continuación os dejo una imagen en la que se habla del protocolo del luto.

Alguien tenía que proporcionar la ropa rápidamente a los dolientes. La tienda más grande y más conocida en Londres fue Jay’s en Regent Street. Inaugurado en 1841 como una especie de almacén para los dolientes, que tenían que comprar ropa nueva para cada fallecimiento (no estaba bien visto repetir )lo que convertía el luto en un negocio lucrativo.

También había otras tradiciones, como hacer fotografías post mortem que servían de recuerdo para los familiares (en Pinterest podéis encontrar muchas) o por ejemplo, existían joyas como los guardapelos en los que se colocaban mechones de los difuntos para su recuerdo.

Os dejo unos enlaces muy interesantes aquí:
http://www.victoriana.com/mourning-fashions/
https://thepenningtonedition.wordpress.com/2012/02/22/the-victorian-art-of-mourning/
Y en este otro, podéis encontrar mucha información sobre el duelo y costumbres fúnebres en 1890. http://www.victoriana.com/VictorianPeriod/mourning.htm
¿Qué os ha parecido la entrada?Espero que os sirva de mucho.
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