Se ha cumplido un año desde que publiqué con Selecta «Aunque sueñe con tu nombre» así que he decidido contaros en una entrada el que fue el detonante creativo de esa novela y así retomar este blog al que reconozco que tengo muy abandonado.

Como sabéis yo siempre he sido una apasionada de la época victoriana. (Os dejo una entrada para contextualizar aquí)

Pues después de escribir «Amor de humo y algodón» y «Amor de niebla y destino» quería seguir escribiendo histórica. En un momento determinado descubrí la importancia del lenguaje de las flores en esa época (podéis leerlo en esta otra entrada) y en esa misma investigación descubrí que en Japón las flores también tenían una gran importancia y un significado propio conocido como HANAKOTOBA. Eso fue, en realidad, lo que unió a los protagonistas de «Aunque sueñe con tu nombre» y de ahí surgió la idea de una novela.

Para los japoneses, cuya cultura está unida a la naturaleza (aquí quiero recordar que ellos creen en los KAMI, que son deidades adoradas en el sintoísmo, entre las cuales se incluyen también árboles o fuerzas de la misma naturaleza) y por tanto conceden una relevancia a las flores.

Por ejemplo, el crisantemo es usado por la familia real como emblema y sello imperial.

Sello imperial de Japón

Considerado la flor nacional, El “Trono del Crisantemo” es el nombre dado a la posición del Emperador de Japón. Asimismo el crisantemo o “Kiku”, es la divisa o corona (monshō) del emperador.

Crisantemo

Pero esta no es la única flor importante. Seguro que conocéis de sobra las flores de cerezo llamadas SAKURA.

Son una flor tan importante que tienen hasta palabras para definir los procesos relacionados con esta flor. Aquí os dejo un enlace en el que se explican algunas de ellas:

Para la sociedad japonesa, esta flor simboliza toda una forma de pensar, casi algo espiritual. Si habéis leído «Aunque sueñe con tu nombre» sabéis que hay un momento en que el señor Kimura le dice a Tina:

—No. Mi flor favorita es la flor de sakura. De cerezo.
—¿Por qué?
—Por su significado. En mi país, hace… años, adorábamos la fugacidad de la vida.
Las flores de cerezo son hermosas en plena floración, pero caen pronto y duran poco. Es la
belleza de lo frágil, de lo efímero.

De hecho, uno de los acontecimientos más conocidos y visitados en Japón es el HANAMI, o lo que es lo mismo: «ver flores». Consiste en la tradición japonesa de observar la belleza del período en que florecen los cerezos.

Aquí os dejo un vídeo en el que podéis ver a qué me refiero:

Loto: otra de las flores más conocidas y fuertemente asociada al Budismo. Se dice que tiene un significado asociado a la elevación espiritual y toman la flor como ejemplo, ya que las raíces crecen en el fango pero los tallos atraviesan el agua y la flor nace en la superficie, bella e inmaculada. De hecho el kanrensetsu es el fenómeno de observar las flores de loto.

flor de loto

Flor de ciruela: ¿Sabíais que ciruelos y cerezos son árboles distintos? A mí me costó averiguarlo. Fue indagando sobre el significado de las flores en Japón cuando lo descubrí. De hecho, mientras que el cerezo florece en primavera, el ciruelo lo hace en febrero, con el frío. Además, tiene muchos más colores, que van del rosa al violeta pasando por el rojo.

Y como es una flor que nace en el invierno, pues tiene el significado de renacer, de esperanza, porque a pesar de las adversidades, crece y espera la primavera.

Flores de ciruelo

Camelia: Esta flor es conocida como la «rosa de Japón» o «Tsubaki» y tiene asociadas varias historias. Se dice que era la flor preferida por los nobles en el periodo Edo, pero también de los samuráis porque ya que al caer la flor lo hace entera, como si se decapitara. Os dejo aquí una entrada antigua sobre samuráis.

Actualmente, se usa mucho como patrón en kimonos y su significado es algo más parecido a «amor perfecto».

Camelia

Peonía: esta es la última flor de la que os voy a hablar hoy. Para los japoneses simbolizan valentía, pero también la usan para atraer la prosperidad y por ello la plantan en sus jardines. La pronunciación de 牡丹 (peonía) en japonés es “botan”. Antes del periodo Meiji, se cree que apenas se consumía carne tomada de cuadrúpedos en Japón debido al budismo, pero en los casos en los cuales se consumió se ocultó con nombres de flores. El término “botan” fue usado (y todavía se usa) para la carne de jabalí salvaje.

Peonía

Y aunque hay más flores a las que la cultura japonesa les otorga significados importantes, hoy la entrada acaba aquí. Gracias por leerme. Ya sabéis que me podéis encontrar en:

Twitter: https://twitter.com/natscritora

Instagram: https://www.instagram.com/natalia_escritora/

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