Furisode with a Myriad of Flying Cranes (1910–1920

Cuando empecé a estudiar japonés, una de las cosas que me fascinó del idioma fue que poseía palabras que no tenían una traducción correspondiente en castellano, ya que equivalen a conceptos, a sentimientos o a sensaciones. Por ejemplo, tal y como menciono en «Aunque sueñe con tu nombre», a la luz del sol que se filtra a través de las hojas de los árboles se le llama KOMOREBI. Pero hay muchas más.

IKIGAI, por ejemplo, es un concepto complejo sobre «aquello que te motiva como razón de tu existencia». Se podría hablar largo y tendido sobre este término que a mí me parece fascinante. Fue así, indagando sobre él, que llegué a otro concepto que me enamoró. Se trata del MONO NO AWARE, del que os hablo en esta entrada.

MONO NO AWARE (物の哀れ): Si nos atañemos a su composición, encontramos que viene de MONO  que significa “cosa”, y de 哀れ aware, que es “sentimiento”. Sería algo así como sentimiento hacia las cosas, pero no tiene traducción literal, ya que en realidad, es un concepto que surgió en la literatura japonesa hace muchísimos años. Es un término que ha bañado y condicionado el arte japonés en todas sus vertientes, desde la música a la pintura, pasando por la poesía y por supuesto, por la literatura.

Por ejemplo, lo vemos en el inicio de la famosa novela HEIKE MONOGATARI:

En el sonido de las campanas de Gion resuena la impermanencia de todo, el color blanco de las flores de un árbol de trono doble nos recuerda que florecer y caer es lo mismo. Los orgullosos nunca perduran, como el sueño de una noche de primavera; los poderosos caen al final, nada más que polvo llevado por el viento

Heike Monogatari

¿Qué vemos aquí? Algo que os he comentado en la entrada anterior, la del significado de las flores en la cultura japonesa. Os la dejo aquí https://elbosquedelaspalabrasblog.com/2021/01/24/el-significado-de-las-flores-en-japon/.

Vemos la fugacidad de las flores, que florecen y caen. ¿Os acordáis que os conté que en Japón tiene mucha importancia la flor de Sakura? Tienen palabras para describir los procesos de esa flor (como hanafubuki, que es «lluvia de pétalos de flores»), incluso un festival para ver su caída (HANAMI) y además, era la flor preferida de los samuráis, porque resumía sus vidas: hermosas pero efímeras.

De hecho, los samuráis practicaban literatura cuando no guerreaban, pero también IKEBANA, o lo que es lo mismo, bellas construcciones florales, en las que eran realmente conscientes del MONO NO AWARE, de esa sensibilidad que provoca la naturaleza y su contemplación.

Pero este término es mucho más que eso.

Hydrangea and Swallow, from an untitled series of large flowers (1833/34) color woodblock print in high resolution by the famous Katsushika Hokusai.

Hay tristeza y melancolía en el MONO NO AWARE. Porque todo pasa. Porque todo acaba. Hay haikus (俳句), que son unos poemas típicos de Japón (tres versos sin rima, de 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente) que hablan sobre esto, que captan esos momentos trascendentes y le dan una fuerza maravillosa a cada palabra utilizada:

el agua se cristaliza

las luciérnagas se apagan

nada existe

Chiyo-Ni

Los poetas de haiku trataban de plasmar esos momentos de comunión con la naturaleza para captar su belleza. Para evocar la idea que subyace bajo el término MONO NO AWARE y que es la siguiente: todo pasa, por lo que todo es valioso. Hay que atesorar cada instante, porque no vuelve.

Woman from Momoyogusa–Flowers of a Hundred Generations (1909) by Kamisaka Sekka. 

Asimismo, aunque MONO NO AWARE evoca la tristeza de lo que acaba, también nos recuerda que seguimos vivos. Hay, por tanto, un sentido positivo en su concepto. El aware nos sitúa y nos arraiga en el momento presente para que lo disfrutemos.

¿Alguna vez habéis viajado a un lugar desconocido? ¿A un país extranjero, por ejemplo? ¿Recordáis lo que sentíais cuando llegabais, recorríais sus calles o descubríais algo de su cultura (su comida, sus templos)? ¿a que tratabais de grabar todo en vuestra cabeza y disfrutarlo por si no podíais volver? Pues probablemente, a ese momento podríamos llamarlo MONO NO AWARE.

Así que podemos decir que este concepto empieza con el «pathos de las cosas» porque sabemos (y sentimos) que todo es transitorio, y eso nos provoca «una gentil tristeza» que son los adjetivos que se suelen aplicar a este término, pero es más que eso, porque plasma la belleza y la profundidad de lo que nos rodea y nos invita a valorar cada instante.

Goten-Yama Hill, Shinagawa on the Tokaido by Katsushika Hokusai(1760-1849) a traditional Japanese Ukyio-e style illustration of sakura blossom with Mount Fuji in the background and village people having a picnic and enjoying life. 

Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado. Gracias por leerme.

Descubre más desde El bosque de las palabras

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo