Saltar al contenido

El bosque de las palabras

,

  • ¡Buenos días! Como bastante gente me ha pedido que haga una entrada sobre el lenguaje de las flores en la época victoriana, pues me he animado. Como sabéis, mi pasión por este tema llegó cuando me documentaba para «Aunque sueñe con tu nombre», la novela que tengo publicada con Selecta.

    Esta va a ser la entrada que llega con mucho retraso pero ¡llega!

    ¿Queréis saber qué importancia tenían las flores y sobre todo, los manuales sobre su significado en la época victoriana? Pues seguid leyendo.

    Sí, las flores tienen su lenguaje. La suya es una elocuencia que habla en un silencio perfumado; y en los términos más claros, aunque delicados, expresa las más nobles y tiernas emociones del corazón. Ninguna palabra hablada puede igualar la delicadeza del sentimiento transmitido por una flor presentada en un momento oportuno. Las impresiones más tiernas se pueden manifestar así sin ofensa, y el consuelo se imparte silenciosamente en un momento en que los más suaves acentos de compasión se clavan duramente en el oído.

    The language of flowers. Printed by Osborn and Buckingham. New York.1834

    En toda la historia de la humanidad las flores han sido muy importantes. Las hemos usado como herramienta para transmitir mensajes tanto en días alegres como tristes.

    Si amamos a alguien, se lo decimos con una flor. Si lo perdemos, también.

    Mientras que todo cambia a un ritmo vertiginoso, las flores siguen inalterables. Las estudiamos, cultivamos y las regalamos independientemente del lugar de donde vengamos. Y de la cultura a la que pertenezcamos.

    Pero ¿por qué siguen siendo tan importantes en la sociedad? Una posible respuesta es que las flores están en todas en partes y comunicarse con ellas es algo universal, como los sentimientos.

    En la época victoriana hubo un momento en que hicieron furor las flores de jardín y la horticultura, por lo que el simbolismo floral experimentó un gran auge.

    Se cree que el lenguaje occidental de las flores, un complejo sistema de simbología en el que a cada flor se le atribuía un mensaje, tiene su origen en el primer diccionario Le langage des Fleurs, escrito en 1819 por Charlotte de Latour y que supuso tal éxito en la industria que fue un antes y un después.

    En Francia y luego por toda Europa comenzaron a proliferar los diccionarios ilustrados de flores que asociaban un significado o un mensaje a cada flor.

    ejemplo de uno de estos libros victorianos

    Las encuadernaciones eran maravillosas y de lujo y en el interior se encontraban ilustraciones que convertían a estos diccionarios en piezas muy hermosas que toda dama victoriana quería poseer.

    Ejemplo de una ilustración interior

    Y aquí es donde entra un poco la imaginación. Como os he contado en otras entradas, la época victoriana se caracterizaba por la doble moral, como podéis leer aquí:

    https://elbosquedelaspalabrasblog.com/2018/01/21/doble-moral-en-la-epoca-victoriana/

    Partiendo de esta base, ¿no es ideal imaginar que los caballeros pudieran enviar mensajes escondidos a sus damas a través de las flores?

    Este caballero está obviamente pensando en qué flor expresaría su intensa pasión
    https://media.giphy.com/media/XtJVOMj541OVi/giphy.gif

    Pero dejando un lado este lado romántico, sí que era cierto que los victorianos usaban mucho las flores en su día a día.

    Los hombres solían incluir flores en los ojales de sus trajes, mientras que ellas las lucían en los maravillosos vestidos o en los recogidos. A continuación os pongo unas imágenes para que lo veáis.

    Un bonet con flores a un lado
    En estos ejemplos de peinados de la época, en muchos se incluían flores como aderezo
    Preciosos detalles de flores en un vestido de seda

    El simbolismo de algunas flores se aplicó a momentos importantes de la vida.

    Por ejemplo el nomeolvides se empleó mucho durante el cortejo.

    Esa flor azul que brilla en el arroyo,

    bella joya de la esperanza, el dulce nomeolvides

    COLERIDGE

    Como anécdota os contaré que el nombre de esta flor viene de un cuento alemán sobre una pareja que antes de casarse paseaba por el Danubio. La joven vio una mata de estas plantitas que crecía en la orilla y, al agacharse a cogerlas, el novio cae al agua. Antes de ser arrastrado, lanzó las flores a su prometida al grito de «Vergiss mein nicht!» ¡NO ME OLVIDES!

    Pero no fue hasta el siglo XIX cuando triunfó en Gran Bretaña gracias a Samuel Taylor Coleridge, un poeta que fue uno de los fundadores del Romanticismo en Inglaterra. Y fue tal el éxito que estas pequeñas flores aparecieron por todas partes, en la ropa, en la porcelana, bordadas en las prendas, grabadas en medallones…

    Así que os podéis imaginar el impacto que el lenguaje de las flores llegó a tener en la época victoriana. De esta época es un famoso cuadro que seguro conocéis.

    OFELIA DE JOHN EVERETT MILLAIS

    Os pongo una explicación de Wikipedia de lo todo el simbolismo que podéis encontrar en este cuadro:

    En el texto de Shakespeare se hace una descripción exhaustiva de toda una serie de flores y plantas que aparecerían en la obra. Hecho que sin duda Millais plasmará en la obra, manteniéndose fiel. Todas estas flores y plantas tendrán una clave simbólica, relacionándola con la historia de Ofelia.  La joven llevará colgado al cuello un collar de violetas, que vienen a significar la desgracia, la muerte temprana, o la castidad. Mientras tanto en el agua se pueden ver flotando flores como pensamientos que se relaciona con el amor vano, el sauce simbolizaría el amor desamparado, las ortigas relacionan con la pena, las margaritas con la inocencia. Todas estas plantas aparecerán descritas en la obra de Shakespeare. Por su parte Millais añadirá algunas plantas que no aparecen descritas en la obra como será la presencia de amapolas que se vinculan con la muerte, o el adormecimiento. Lirios que se relaciona con la virginidad, coronas imperiales, narcisos, ulmarias, adonis, forman parte de una amplia extensión de flores que aparecen en la obra. Todas ellas estarían en relación con la historia de Hamlet, así como con los sentimientos de Ofelia.

    Cuando la época victoriana acabó, el lenguaje de las flores perdió importancia. Después de todo, el mundo ya estaba en guerra y luego vinieron tiempos extraños en los que el ser humano tuvo que adaptarse a nuevos desafíos.

    Aún así, las flores siempre han estado presentes en nuestras vidas y acompañándonos de manera silenciosa.

    Hay romero, que es para el recuerdo;

    reza, ama, recuerda

    HAMLET, ACTO IV; ESCENA V

    Hay mucho más que podría decir sobre el lenguaje de las flores en esa época, así que no descarto dejarlo para otra entrada.

    Si os ha gustado y queréis saber más, no dudéis en decírmelo.

    El lenguaje de las flores en la época victoriana

    –––––––

    Mar 25
  • ¡Hola! Sé que tengo este blog un poco abandonado, pero tenía una novela que terminar y no me daba la vida. Ahora que estoy libre, he retomado una de mis pasiones que son los K-dramas (doramas coreanos). Ya os hablé de ellos en esta entrada que os enlazo a continuación:

    https://elbosquedelaspalabrasblog.com/2018/08/25/si-hablamos-de-amor-hablamos-de-k-dramas/

    Justo ahora en pleno boom de Parasite, la película que se ha llevado 4 Oscars y que ha hecho que el mundo ponga sus ojos en las ficciones coreanas, yo me he decidido por un dorama que no es lo que estaba acostumbrada a consumir.

    (Aquí un inciso: los dramas poco tienen que ver con las películas coreanas, ya que cada uno tiene sus códigos narrativos, pero os invito a que los descubráis porque son producciones maravillosas)

    Pero a lo que iba, hoy os hablo de My ahjussi (Mi señor):

    El título de esta entrada habla sobre lo que quiero contar. No voy a hacer una reseña como tal porque no se me dan bien y no creo que fuera capaz de hacerle justicia a esta serie tan compleja.

    Porque eso es lo primero que quiero destacar de My ahjussi. No es el típico drama y quizás, si lo que pretendes es iniciarte en el mundo de los kdramas, a lo mejor no es para ti, si no tienes conocimientos previos sobre la sociedad coreana (tan distinta a cualquiera de las occidentales y tan compleja en sus relaciones sociales, familiares y en definitiva, estructurales).

    My ahjussi es un drama. Pero con mayúsculas. Ríete tú de las series turcas porque My ahjussi es de esas ficciones tan reales que te sacuden el alma y te parten en pedazos.

    Y aún así, hay que verla. ¿Por qué? Pues por muchas cosas.

    Pero primero, dejad que os cuente de qué va.

    Park Dong Hoon (Lee Sun Gyun) de 40 años, trabaja como ingeniero estructural en una firma de arquitectos. Es callado y estoico, decente hasta la médula, sacrificado y hace lo que haga falta por sus seres queridos. Tiene un sentido de deber para con su familia que marca sus acciones diarias.

    Lee Ji An (IU) a los 21 años, ya sabe lo cruel que puede ser su vida. Y cómo es la suya. En un momento determinado, en medio de las luchas por ascensos y otras movidas de la empresa, el jefe le encarga (alentado por ella misma) la tarea de descubrir las debilidades de Park Dong Hoon.

    ¿El problema? Que, cuando trata de arruinarle la vida, acaba conociéndole y no puede evitar enamorarse de él. Aunque aquí tal vez hay más de amor platónico que de real, porque Lee Ji An encuentra en este hombre todo lo que a ella le ha faltado en esta vida.

    Él es tan bueno, tan decente y sin embargo, está tan roto, que ella, que aún está peor que él, no puede evitar sentir lástima. Vaya dos ¿no?

    Además, se ve envuelto en injusticias por parte de su jefe (y de su mujer), lo que hace que Lee Ji An acabe olvidando su misión inicial y se vuelque en proteger a Park Dong Hoon con todo su alma.

    Pero My ahjussi no es solo ellos dos, pese a que llevan la carga dramática ( y qué bien actuada, impresionante).

    https://media.giphy.com/media/2WxWfiavndgcM/giphy.gif

    Porque este k-drama va sobre la familia, que en Corea del Sur tiene un peso mayor al del individuo, de modo que las acciones de un miembro afectan al resto.

    Al final, la familia, el trabajo (tan valorado en cualquier sociedad y muchísimo en la coreana) y el legado gira alrededor de un concepto que no es otro que KIBUN: una palabra que no tiene traducción literal, pero es algo como orgullo u honor, que siempre ha tenido un gran peso en la cultura asiática.

    Es un elemento añadido que condiciona los personajes, sus éxitos y sus fracasos y en muchas ocasiones, cómo eso pesa demasiado sobre ellos.

    Y ahí entran los hermanos del protagonista:

    Park Sang Hoon (Park Ho San) es el hermano mayor. Es un hombre de mediana edad que fue despedido de su trabajo y después llevó a la quiebra dos negocios, por lo que acabó separado y viviendo con su madre. Pero aún sigue siendo tierno y consigue arrancarte unas de las pocas sonrisas de este dorama.

    Park Ki Hoon (Song Sae Byeok) el más pequeño de los tres. Una vez fue un director genio en el mundo del cine. Sin embargo, han pasado 20 años desde sus días de gloria. Actualmente trabaja en una empresa de limpieza.

    Y ahí es donde empatizas. Con el hombre mayor que no encuentra empleo y está en una edad en la que a pesar de la experiencia, el mercado laboral le da la espalda. Y el otro hermano, un soñador que quiere vivir de sus sueños, de escribir y contar historias, pero se da de bruces con la realidad de la vida y tiene que trabajar en lo que puede.

    Y también está la madre de los tres, una mujer anciana que tiene que lidiar con el fracaso de sus hijos. Qué dolor he sentido al verla, de verdad.

    Siempre he dicho que los k-dramas son sueños deslumbrantes, con esas localizaciones maravillosas en Seúl o Busan, pero My Ahjussi es más oscura.

    my ahjussi

    Se cuenta en los cubículos estrechos de una oficina, frente a una parada de metro o dentro de un vagón, en un barrio tradicional poco iluminado, en las salas de reuniones donde los tipos se creen importantes y son capaces de arruinar vidas, en un pequeño habitáculo donde Lee Ji An malvive con su abuela, en esos pequeños bares donde beben soju después de un agotador día de frustraciones, en esa puerta frente a las escaleras donde Lee Ji An recibe los golpes de su pasado.

    Hay mucha forma de plasmar la tristeza y la soledad en la ficción. Yo misma, como escritora, la he reflejado en momentos y situaciones. Pero he visto y aprendido mucho cómo hacerlo en My Ahjussi.

    A través de los silencios prolongados, pero también de la respiración, los suspiros y los pasos que Ji An escucha desde su puesto de «espía» y sobre todo, de los diálogos, herramienta narrativa por excelencia.

    Os pongo ejemplos aquí (puede haber spoilers, aviso)

    -Hay alguien que sabe mucho de mí. Y creo que también sé mucho sobre ella.

    -¿Estás feliz?

    -Estoy triste. Me entristece que ella sepa quién soy.

    Esta conversación es de Park Don Hun con su hermano pequeño (el director de cine) y tiene lugar en el bar de su amiga, entre las risas y la alegría de los demás.

    -Cuando amanece … escucho el golpeteo … de los pasos de la gente. Escuchar ese sonido debajo de mis mantas … me hace sentir muy sola. Ni siquiera te lo podías imaginar. La sensación de que soy la única que no avanza.
    Entonces, a veces … me siento afuera cerca de la puerta, temprano en la mañana.
    Porque quiero sentir que estoy avanzando con ellos también.

    Jung Hee (Propietaria del Bar ‘Jung Hee’)
    http://3.bp.blogspot.com/-EZ8dUc2ymnw/XYlt1toFUBI/AAAAAAAAC5A/w0RrGDhwIN43Po82SN6p2BIX90Im3YSVgCK4BGAYYCw/s1600/mym27.gif

    My ahjussi pone a sus personajes al borde, en situaciones tan límite que resultan angustiosas.

    ¿Hasta cuándo puedes ser controlado, decente, cuando todo a tu alrededor se desmorona? ¿Y cómo puedes no enamorarte de un hombre tan bueno, que no es capaz de dejar volar su corazón?

    Este kdrama narra la vida de muchos personajes, pero los más importantes que son Lee Ji An y Park Dong Hun. Son tan intensos y tan complejos que me cuesta describirlos, pero van evolucionando y entrelazándose en una relación que no es fácil de clasificar.

    No es una historia de amor romántico, pero da igual, porque hay escenas que quedan para el recuerdo. Una de mis favoritas está en el episodio 14. Ella, sola, en la cabina azul, él de regreso en el barrio, bajo la macilenta luz de las farolas. Esos dos planos contrapuestos, parecidos a una viñeta. Y Park Dong Hun está literalmente temblando y cuando ella le pregunta si se volverán a saludar calurosamente en su reencuentro, él apenas puede pronunciar palabra.

    Toda esa escena, la fuerza de los diálogos, de la respiración acelerada, todo habla de tristeza. Y de qué manera.

    La realidad es que el trabajo actoral de IU y de Lee Sun Gyun es impresionante y ha conseguido que me pase enganchada a esta serie solo por ellos dos, por su capacidad de transmitir esa tristeza, esa desesperación. La soledad en estado puro.

    Gracias. Gracias. Escuchaste todo lo que sucedía en mi patética vida y, sin embargo, te pusiste de mi lado. Así que gracias. Gracias. No debería querer nada más en la vida ahora. No puedo … soportar verte con dolor porque me compadeces. Y yo … no soporto el hecho de que eres tan lamentable. ¿Cómo podría alguien tan joven como tú … sentir tanta pena por un adulto como yo? Me parte el corazón demasiado para soportarlo. Si no puedo mostrarte que estoy viviendo una vida feliz … continuarás sufriendo por mi culpa. Y cuando pienso en ti, sufriendo por mi culpa … tendré tanto dolor que no podré continuar.

    Hay muchas frases, pero sobre todo una: NO ES NADA. Porque todo paso, porque aunque parece que tu vida está a punto de arruinarse, solo es una etapa.

    Sé que esta entrada no le hace justicia a este kdrama tan complejo, tan hermoso, tan desgarrador, pero tenía que hablar de él. De todo lo que me ha hecho sentir.

    Hay escenas memorables: la de los tres hermanos destrozados cuando han descubierto que el perfecto e idealizado Park Don Hun no tiene la vida que ellos creían; y todo el capítulo final, un canto a la vida, a ese «todo pasa».

    Y luego está la OST, que es una auténtica joya. Esta canción que os pongo aquí me ha parecido maravillosa, porque es triste y descorazonadora.


    En definitiva, My Ahjussi habla de la soledad. Y lo hace principalmente, a través de unos auriculares, usando una herramienta narrativa que a mí me parece genial.

    http://4.bp.blogspot.com/-XepuWSxVVLo/XYmjZ0V5ZhI/AAAAAAAAC8E/hEcIXgWUlBobArmG5Dsk5hv92eoOIjvdQCK4BGAYYCw/s1600/mymis2.gif

    Con todos los sentimientos que me ha generado esta serie, acabo esta entrada, que no es a lo que estáis acostumbrados en este blog, pero es que tenía que contarlo.

    -Estaba a punto de morir, pero tú eres quien me salvó …

    -Realmente viví mi vida por primera vez porque te conocí, Ahjussi …

    Como enseñanza, me queda una frase: Seamos felices.

    Gracias por leerme.

    My ahjussi: Cómo escribir sobre la soledad de lo cotidiano

    –––––––

    Feb 20
  • ¡Buenos días! Pues hoy os hablo de varias cosas que son un buen acercamiento para conocer la mitología japonesa, que como he comentado en otras ocasiones, es compleja y difícil de abordar.

    ¿Empezamos?

    1-La influencia de las religiones:

    El sintoísmo es la religión nativa de Japón y en ella se honran a los 8 millones de seres del mundo invisible, conocidos como Kami. Pero con la llegada del budismo, a esas creencias se le unieron otras tradiciones. Así que la mitología japonesa está claramente influenciada por las religiones y por la situación de la isla, rodeada de China y de Corea, lo que hace que haya una fusión cultural muy interesante.

    2- Yōkai

    ¿Qué son los yōkai ? Pues son seres sobrenaturales que tienen gran importancia en el folclore japonés. El término abarca gran variedad de criaturas. Etimológicamente viene de la unión del kanji que significa «embrujado» y del que significa «aparición».

    Los Yōkai son más poderosos que los seres humanos, y debido a esto, tienden a actuar con superioridad y cierto desprecio sobre los mortales aunque lo más normal es que eviten el contacto o incluso se escondan en lugares remotos. Sin embargo, también existen los que interfieren en la vida de las personas, molestándolas o incluso devorándolas.

    3-Dragones

    El dragón japonés Ryu es una criatura estilizada similar a una serpiente, cubierta de escamas, cuya cabeza de reptil aparece coronada por una cornamenta. Las patas de los dragones japoneses cuentan con tres garras solo. Tienen una estrecha relación con el agua. Y sobre todo, con la corte imperial. El emperador japonés Hirohito (que reinó entre 1926 y 1989) creía que su origen podía remontarse a 125 generaciones, concretamente a la princesa Joya Luminosa (Toyotama), hija de un rey dragón. Se supone que los dragones japoneses eran benévolos, pero había excepciones que se pueden encontrar en multitud de leyendas.

    Japanese Sea-dragon, by Utagawa Kuniyoshi

    4- KAMI

    Son espíritus del sintoísmo japonés. El concepto de kami es muy amplio y se remonta a las tradiciones. Se dice que existen ocho millones de Kami, lo que significa un número infinito. Algunos son similares a las deidades de Grecia y Roma, como la diosa del sol Amaterasu.

    Otros son espíritus de la naturaleza y representan la energía de un árbol, un río, una montaña, el viento, las tormentas o incluso los terremotos. También se consideran así los espíritus de los ancestros, constituidos por miembros de la realeza (como los antiguos emperadores de Japón) o por los antepasados de cada familia. Todas las habilidades y las ocupaciones tienen su propio Kami patrono y los héroes de la mitología japonesa también son honrados como kami.

    Algunos cambian de forma, otros adoptan la fisonomía de animales fabulosos.

    5- Los kami de los terremotos

    Se creía que los terremotos, tan presentes en la vida japonesa, eran consecuencia de los kami. En concreto, de la anguila gigante Jinshin-Uwo, tan enorme que todas las islas de Japón descansan sobre su lomo. se dice que la ciudad de Kioto en el sur está sobre su cabeza mientras que Aomori, en el norte, está situada en la cola. Hay otras leyendas que dicen que en realidad Japón descansa sobre un bagre, es decir, un siluro gigante.

    ¿Sabéis que existe una piedra fundamental llamada «kaname ishi» y que es un remache encajado en una piedra situada en el templo de Kashima y que asegura que Japón no se suelte del lomo del kami? Sin embargo, cuando la anguila o el sirulo se mueven, provocan un terremoto o un tsunami.

    6- INARI

    Es el kami de la agricultura, la fertilidad y el éxito. Dicen que es un cambiaformas, y puede adoptar masculinas y femeninas. Puede transformarse en un anciano o en una diosa.

    En su forma animal es común verle como un zorro blanco (un kitsune) porque los zorros son los mensajeros de esta deidad.

    La entrada al santuario de Inari suele estar custodiada por estatuas de zorros con baberos rojos. Los devotos les dejan ofrendas de arroz, sake, y tofu para que Inari les escuche.

    7-TENGU

    Me encanta esta figura del folckore japonés. Los tengu son «perros celestiales» y suelen ser representados como papagayos o aves de presa pero con características humanas.

    Tengu as a kite-like monster, from Toriyama Sekien’s Gazu Hyakki Yakō

    Su pico de ave a veces se transforma en una nariz humana, o bien tienen cuerpo humano con alas. A partir del siglo XIII comenzaron a relacionarse con los YAMABUSHI, una secta religiosa que vive en las montañas y que lleva una vida austera. Desde entonces se les representa con una pequeña gorra negra y un fajín.

    Un Yamabushi Tengu (山伏天狗)

    La naturaleza moral de los tengu es ambigua y ha cambiado por el paso de tiempo. Se dice que secuestraban a los niños y a monjes budistas y siempre ha sigo una figura que a pesar de que está presente en multitud de templos y es muy reconocida en el folckore japonés, también tiene una carga maligna.

    Los tengu siempre fueron vistos como arrogantes y eran asociados a vanidad y orgullo. Hoy en día, la expresión japonesa tengu in naru, que literalmente significa «convertirse en tengu« es usada para describir a una persona engreída.

    8- Yūrei

    Es lo que en el mundo occidental conocemos con fantasmas. Aparecen cuando una persona muere violentamente, no recibe una ceremonia adecuada ( en otro post os explicaré con más profundidad) o se han suicidado. Tradicionalmente, son femeninos,con largas melenas negras y están vestidas con una mortaja, un kimono funerario, blanco y abrochado al revés.

    Suelen ir acompañados por dos fuegos fatuos (hitodama ) o almas errantes. A continuación os explico más cosas sobre ellos.

    9- FUEGOS FATUOS

    Ilustración de una Hitodama por Toriyama Sekien.

    La palabra hitodama es la combinación de las palabras japonesas hito, que significa «humano«, y tama (abreviación para tamashii), que significa «alma«. Estas llamas aparecen como esferas azules y en ocasiones verdes con una estela larga. 

    Se creen que pueden ser peligrosas por varias razones:

    1. A veces provocan que las personas se pierdan y mueran o sean devoradas por otros seres mágicos que se esconden en los bosques o en los cementerios.

    2. Algunos mitos japoneses consideran al hitodama como uno de los trucos de los kitsune, al usar su kitsune-bi (狐火, «llama de zorro«) para descarriar a los viajeros.

    10. MÁS COSAS SOBRE LOS KITSUNE

    El término kitsune-gao ( «cara de zorro») se refiere a las mujeres que tienen una cara angosta con ojos muy juntos, cejas delgadas y pómulos salientes. Tradicionalmente, esta estructura facial es considerada muy bella.

    ​ Los kitsune tienen fobia a los perros, incluso cuando están en su forma humana, por lo que es una buena manera de descubrirles.

    Se cree que una persona muy devota o un monje puede ver inmediatamente a los kitsune que se hacen pasar por personas.

    Hay más habilidades sobrenaturales atribuidas comúnmente al kitsune. Por ejemplo, la aparición de fuego o luz en la boca o en las colas (son conocidos como kitsune-bi; literalmente «zorro de fuego»).

    El kitsunetsuki (狐憑き o 狐付き) literalmente significa « estar poseído por un zorro». ​ Fijaos si tiene relevancia que el kitsunetsuki era considerado una enfermedad desde la era Heian hasta comienzos del siglo XX.​ La posesión fue la explicación para la cualquier conducta anormal de una persona y se considera que el kitsunetsuki es una psicosis étnica única en la cultura japonesa. No existe en otras culturas.

    Se cree que esta posesión podía descubrirse si la persona comenzaba a ingerir grandes cantidades de tofu, el alimento que encanta a estas criaturas.

    También se dice que cuando la línea telefónica llegó a Japón se empezó a usar el término moshi, moshi y como las personas poseídas no pueden decir frases con sentido ni repetir, si se llama a una persona y, solo dice»Moshi» puede ser un Kitsune.

    Y esto es todo por hoy. Os dejo la entrada anterior sobre Kitsune, donde podéis encontrar más información de estas criaturas y de la novela que he publicado con Amanecer y en la que tienen gran importancia.

    https://elbosquedelaspalabrasblog.com/2019/11/19/la-heredera-kitsune/

    10 cosas sobre Mitología japonesa que te gustaría saber

    –––––––

    Dic 15
  • Como podéis ver por el título aparece una figura muy importante de la mitología japonesa como son los Kitsune.

    Pues Kitsune es la palabra japonesa para definir «espíritu zorro». En el Japón del pasado, estos animales tenían una gran importancia y se consideraban sirvientes de la deidad Inari, que se ocupaba de la fertilidad, del arroz , la agricultura… Vamos, que tenía un papel esencial en la vida de los japoneses y en la religión sintoísta.

    La diosa Inari

    Los zorros eran sus mensajeros, por lo que eran venerados y de hecho, hay templos en los que se pueden encontrar figuras de estos animales.

    Os dejo este enlace de un blog de viajes con fotos del santuario de Sasuke Inari para que veáis

    https://tokyobling.wordpress.com/2012/05/06/sasuke-inari-shrine-a-leash-of-foxes/

    Estos zorros eran benevolentes y ayudaban a la gente. Pero había otra vertiente oscura de los Kitsune que, como Yōkai (妖怪) , es decir, seres mitológicos que afectan a la vida de los humanos y a veces, no en buen sentido, pues la naturaleza de estos zorros mágicos es diferente.

    Se creía que eran inteligentes, embaucadores y disfrutaban haciendo travesuras y engañando a la gente. Hay muchas leyendas al respecto.

    También se creía que podían poseer humanos. Es lo que se conoce como KITSUNETSUKI y sucedía cuando una persona actuaba extraño, a veces gritaba o corría sin sentido. Incluso, como en cualquier posesión, se llamaba a un monje para hacer un exorcismo, aunque en este caso se ahuyentaba a la criatura ofreciéndole tofu frito.

    Pero los Kitsune también eran conocidos por ser grandes cambiaformas y podían convertirse en personas. En ancianos o niños, o en mujeres que podían casarse con humanos y tener descendencia.

    La naturaleza de estos animales quedaba al descubierto en los reflejos de los espejos o del agua o en las sombras de los paneles de arroz que dividían las estancias japonesas.

    Y ahora vamos con los Kitsune más poderosos. ¿Sabíais que al cumplir cien años les crecía una nueva cola? Pues los más sabios y poderosos eran los que llegaban a tener nueve colas. Se les conocía como Kyūbi no kitsune y tenían el poder de OMNISCIENCIA.


    Harukawa Goshichi (Japanese, 1776–1831)

    Edo period (1615–1868)

    En la mitología china tienen una figura semejante conocida como  huli jing, un espíritu de zorro que también posee nueve colas.

    En Corea existe a su vez el kumiho, una criatura mitológica pero maligna que llegaba a alimentarse de los corazones de los hombres.


    School of Katsushika Hokusai (Japanese, Tokyo (Edo) 1760–1849 Tokyo (Edo)

    Hay muchas más cosas que decir sobre estos seres que siempre me han parecido fascinantes igual que toda la mitología japonesa que es muy compleja. Así que os emplazo a mi siguiente entrada, en la que os contaré más cosas.

    Gracias por leerme y si os ha gustado, no dudéis en compartirla.

    La heredera Kitsune

    –––––––

    Nov 19
  • ¡Buenos días! He decidido retomar este blog al que tenía muy abandonado, y he decidido hacerlo contando algo que siempre me ha apasionado: cosas sobre samuráis.

    ¿La razón? Tuve que documentarme mucho para mi novela «Aunque sueñe con tu nombre» así que he decidido compartir muchas cosillas que descubrí durante el proceso.

    Los samuráis siempre han sido interesantes. Pero ¿quiénes y qué eran? Pues se trataba de un grupo de guerreros que pertenecían a la baja nobleza (militares) que servían a un señor feudal (daimyo) en el sistema feudal que era Japón en el pasado.

    La palabra samurái está asociada a lo militar, pero también al significado: que sirve o asiste. Por lo tanto, un samurái servía a un señor. Sus tareas iban desde prestar un servicio armado a la nobleza hasta ser un guardián, centinela o conquistador de tierras. Pero no fue hasta el siglo XIII que se convirtieron en guerreros.

    Formaron una clase guerrera. Se les comenzó a llamar bushi o samurái que es el término más conocido en el mundo occidental.

    Los samuráis y sus familias tenían sus propias reglas. Como guerreros destacaban por su sentido del honor. Nacieron en un determinado momento de la historia de Japón asociados a la identidad y a la idea de unidad nacional y durante sus 15 siglos de existencia, pasaron por muchas fases pero nunca olvidaron su código de identidad.

    El Bushidō o código de honor samurái era una doctrina ideada y escrita en el siglo XVII con la que se pretendió mantener viva la filosofía y los principios básicos del guerrero.

    La principal pretensión del bushido era presentar al samurái como un garante del orden público y social. Porque el guerrero debía mantenerse fiel a su señor hasta la muerte. Asimismo debía de ayudar y asesorar. También debía mantener una forma de estar y unos modales que debía usar en público y que le definían.

    ¿Queréis conocer los principios de la filosofía samurái? ¡Pues seguid leyendo!

    Durante siglos, la casta samurái tuvo un lugar muy importante en la sociedad, aunque el paso de los años fue influyendo y mermando esa posición. Ya en el Período Edo, el samurái solo representaba el 10% de la población, aunque eran dirigentes y representantes de la autoridad y del poder. Eran los únicos que podían portar sables y menospreciar a quien les humillara. Aunque con el tiempo también perdieron poder adquisitivo y muchos privilegios.

    Todo estos privilegios terminaron con la Restauración Meiji (1864-1868) durante la cual el shogunato Tokugawa fue derrocado y Japón comenzó un vertiginoso proceso de modernación y de vínculos con otros países.

    Esto supuso el fin de la casta guerrera. Después de siglos de aislamiento de la sociedad nipona, llegaron los cambios. Hasta ese momento los samuráis eran la clase guerrera preponderante. Pero el nuevo Estado Japonés la abolió y dividió la casta en tres estamentos:

    1. Nobleza guerrera: los samuráis del rango más alto con derechos de herencia y soberanía.
    2. Baja nobleza guerrera: soldados de infantería (eliminaron este estamento por problemas de inclusión)
    3. Samuráis de baja posición

    Luego el gobierno abolió los derechos de propiedad, redujo las pagas hereditarias y les negó la posibilidad de optar a préstamos especiales.

    Además, la restauración Meiji implantó el servicio militar obligatorio lo que supuso que personas corrientes se formaran en las artes de lucha, lo que produjo que antiguos samuráis se sintieran ofendidos ante la idea de prestar sus servicios junto a gente normal.

    Pero hubo dos medidas que sí que afectaron personalmente a los samuráis, provocando muchas de las revueltas que convulsionaron el principio de esta época.

    Fotografía samuráis reales
    1. Se les prohibió azotar o matar a personas que les hubiesen faltado el respeto
    2. Fueron privados del derecho a portar dos espadas (los sables eran su símbolo de identidad)

    Todo esto produjo revueltas y levantamientos contra el poder establecido y contra los primeros extranjeros que llegaron al país nipón en esos años.

    De hecho uno de los samuráis más famosos que se negó a aceptar estos cambios fue SAIGO TAKAMORI, conocido como el último samurái y que levantó en armas a un ejército de 40.000 guerreros contra el nuevo gobierno en lo que se llamó la REBELIÓN SATSUMA. Al final fue herido por una bala perdida y caminó hasta un lugar verde y hermoso donde se hizo el seppuku ( mal conocido como harakiri).

    La historia de Saigō Takamori fue usada en la película de El último samurái.

    Ken Watanabe actuó en el rol de Takamori, aunque en dicha película fue nombrado como “Katsumoto”.

    Ken Watanabe (fotograma de la película)

    https://www.ndl.go.jp/portrait/e/datas/85.html?c=0 (biografía de Saigo Takamori)

    Si os ha gustado esta entrada, me gustaría saberlo. En la próxima os contaré cosas sobre la vida cotidiana de los guerreros japoneses y de las mujeres samuráis, que también las hubo.

    GRACIAS POR LEERME

    COSAS SOBRE SAMURÁIS

    –––––––

    Sep 24
  • ¡Buenos días! He estado muy liada con cosillas familiares y no he podido pasar por aquí y he tenido el blog un poco abandonado, pero ¡Ya he vuelto!

    Hoy os voy a hablar de tres oficios que se ejercían en la época victoriana y que eran muy peligrosos.

    Os dejo aquí la entrada anterior para que recordéis algunos de los oficios realmente duros que se daban en Inglaterra en esos años:https://elbosquedelaspalabrasblog.com/2019/02/22/trabajos-curiosos-y-arriesgados-en-la-epoca-victoriana-i/

    ¡Empecemos! En esta ocasión os voy a hablar de los mudlark, los rat catchers y las match girls. ¿Queréis saber qué oficios desempeñaban? ¡Seguid leyendo!

    MATCH GIRLS
    Eran chicas jóvenes (de 4 a 16 años) que hacían cerillas sumergiendo los extremos de las varillas en una sustancia química tóxica y dura llamada fósforo.

    Este producto químico era venenoso, por lo que muchas niñas desarrollaron mandíbula fosilizada, un cáncer de huesos que literalmente desintegraba partes de la mandíbula y que era terriblemente doloroso y acababa con la muerte de la niña.


    
    Matchgirl

    Las chicas trabajaban largas horas en las fábricas (generalmente de 6 AM a 6 PM) con solo dos descansos cortos.

    Las chicas solo ganaban 4 chelines al día, pero también eran multadas si dejaban caer un fósforo, hablaban entre sí, se sentaban, llegaban tarde o iban al baño sin permiso (a veces se iban a casa sin cobrar nada). Las palizas tampoco eran infrecuentes en las fábricas.

    Os dejo el enlace en el que os hablé de la huelga que llevaron a cabo las Match Girls y que supuso la consecución de mejoras laborables muy importantes para ellas (aquí)

    RAT CATCHERS

    Básicamente, Londres estaba plagado de ratas. Una ciudad que había crecido de manera desorbitada y había hacinado a miles de habitantes en los terribles slums, estaba constantemente invadida por plagas de ratas que además, transmitían enfermedades mortales. Por lo tanto, los cazadores de ratas eran populares .

    Uno que se distinguió a sí mismo, con el uso astuto del traje, la dulce conversación y el rendimiento, fue sin duda el autoproclamado cazador de ratas oficial de la Reina, Jack Black, cuya historia fue documentada por Henry Mayhew, el autor de una larga serie de artículos publicados por primera vez en el Morning Chronicle y del que os hablé en la entrada anterior. Este periodista contaba que Jack Black usaba un abrigo de color escarlata, un chaleco y pantalones, un cinturón de cuero y un sombrero de copa. En su brazo había una trampa para ratas de hierro fundido, mientras que un terrier negro lo seguía con regularidad.

    The Rat-Catcher and his Dogs exhibited 1824 Thomas Woodward 1801-1852 Bequeathed by Edward Archer 1892 http://www.tate.org.uk/art/work/N01379

    Pero no solo era conocido por su habilidad para matar ratas de manera eficiente. Black fue el pionero de una moda que se hizo popular en toda la Inglaterra victoriana a mediados del siglo XIX: la llamada «rata elegante» o «rata de lujo». Os explico, Black siempre buscaba de ratas de colores peculiares, que luego vendería como mascotas.

    ¿En serio? ¿Como mascotas? Pues sí.

    Black logró convertir su negocio en doble beneficio. 

    1. Criaba ratas con diferentes colores de piel y las vendía para algunos de sus clientes que eran, según sus propias palabras, » señoritas bien educadas» que tenían la intención de mantener a las ratas en jaulas de ardillas. Las ratas de lujo se mantuvieron como mascotas por muchos miembros de la alta sociedad hasta el siglo XX.
    2. Criaba ratas para cebo para que participaran en una terrible competición que consistía en que lanzaban un perro contra varias ratas y la gente apostaba cuanto tiempo tardaría el animal en matarlas y cosas así.

    Con el fin del siglo XIX y un mayor desarrollo tanto de las redes sanitarias como de los venenos para ratas, el comercio de cazadores de ratas perdió su valor y desapareció.

    MUDLARK

    Los mudlarks generalmente eran niños y niñas, de edades comprendidas entre los ocho y los catorce años. En su mayor parte eran huérfanos o niños pobres y trabajaban en la orilla del río. Tan pronto como la marea baja hacía su aparición,los niños acudían a buscar todo lo que podían.

    Os adjunto un fragmento del testimonio de uno de estos niños, recogido también por Henry Mayhew.

    A menudo encontramos entre el barro, en el lecho del río, trozos de hierro como remaches de barcos, y lo que se denomina lavadoras y otros artículos desechados o tirados en los patios de hierro en la construcción de barcos y barcazas. Los obtenemos en el barrio de Limehouse, donde construyen barcos y embarcaciones. Por lo general, recibo algunas piezas de hierro todos los días, que se venden a ¼ d . una libra y a menudo hacen 1 d . o 2 d . un día, a veces 3 d ., otras veces solo una cosa. De vez en cuando se tiran o tiran pedazos de cuerda por la borda de los barcos o barcazas y se encuentran incrustados en el lodo. La cuerda se vende a los distribuidores de la tienda marítima en ½d. una libra. También obtenemos piezas de lienzo, que se venden a ½ d . una libra. En algunas ocasiones tengo hasta tres libras. También recogemos trozos de grasa a lo largo del río. A veces obtenemos cuatro o cinco libras y las vendemos por una libra en las tiendas marinas. Estas son lanzados por la borda por los cocineros en los barcos, y después de flotar en el río son conducidos a tierra.

    (testimonio recogido por Henry Mayhew)

    Henry Mayhew optó por incluir este oficio en el volumen adicional de «London Labor & London Poor»,que se publicó diez años después de sus tres volúmenes originales, que describía «Aquellos que no van a funcionar» , porque, a pesar de su laboriosidad, los mudlars eran tratados como ladrones y tenían problemas con los policías a menudo.

    Y por hoy, esto es todo. Si queréis saber algo más o tenéis alguna duda, dejadme un comentario. Y si os ha gustado mucho, compartirla en las redes.

    Sabéis que estoy en :

    @natscritora Twitter

    https://www.facebook.com/nataliasanchezescritora/

    https://www.instagram.com/natalia_escritora/?hl=es

    Trabajos curiosos y arriesgados en la época victoriana II

    –––––––

    Mar 28
  • ¡Hola!Hoy toca nueva entrada en el blog y no he encontrado mejor manera de empezarla que así:

    Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación.

    Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.

    DICKENS



    HISTORIA DE DOS CIUDADES

    Es innegable que las obras de Dickens son un referente universal para conocer cómo era el día a día de la época victoriana,porque fue capaz de plasmar la realidad de aquella época con estas palabras, ya que hablamos de unos años en los que Inglaterra se volvió un Imperio, creció sin parangón, pero al mismo tiempo, con un coste personal que Elizabeth Barret Browning resumió en su poema «The cry of the children» (os dejo el enlace aquí)

    «How long,» they say, «how long, O cruel nation, 
       Will you stand, to move the world, on a child’s heart, — 
    Stifle down with a mailed heel its palpitation, 
       And tread onward to your throne amid the mart ? 

    Opuesto a los niños que sufrían y morían en las fábricas estaba la aristocracia, con sus bailes, sus banquetes y su vida en el West End de Londres, pero de ellos ya hablaré en otra entrada con mayor profundidad.

    Mi intención en este post es hablar de algunos de los trabajos más curiosos y arriesgados de la época.

    Supongo que sabéis que hombres y mujeres jóvenes llegaron a Londres desde las zonas rurales como Irlanda (azotada por una gran hambruna), con ganas de encontrar trabajo en las nuevas fábricas.

    Al llegar, se encontraron con que los aspectos de la vida en las fábricas no eran agradables:

    Los recién llegados eran hacinados en viviendas reducidas sin las comodidades mínimas y carentes de higiene, en barrios donde la delincuencia y el peligro eran frecuentes (los conocimos como slums o «nidos de cuervos»).

    A ello se sumaban jornadas de trabajo, que llegaban a más de catorce horas diarias, en las que participaban hombres, mujeres y niños con salarios miserables y carentes de protección legal frente a la arbitrariedad de los patronos.

    Incluso el Gobierno tuvo que intervenir, con la famosas Labor Acts para limitar las jornadas laborales.

    1841: Actas mineras: No se permite el trabajo bajo tierra de mujeres, niñas y niños menores de 10 años. Niños menores de 15 años no pueden trabajar con maquinaria.

     1844: Acta de Fábrica: Niños menores de 13 años no pueden trabajar más de 6 horas y media al día. Mujeres y niños entre los 13 y los 18 años no pueden trabajar más de 12 horas al día.

    1847: Acta de Fábrica: Se limita el trabajo de mujeres y niños menores de 18 años a 58 horas semanales.

    1850: Acta de Fábrica: Se establece el horario diurno como único.

    Claro está que la aplicación de estas leyes dependió de los patronos (algunos no las aplicaron, otros sí) y también de los propios trabajadores porque algunos con demasiadas bocas que alimentar no podían mantener en casa a menores de 10 años.

    Así que se trabajaba mucho y de lo que fuera. ¿Queréis conocer algunos trabajos extraños, desagradables y peligrosos? Seguid leyendo.

    TOSHERS – Cazadores de alcantarillas

    ¿Sabíais que había unos hombres que se ganaban la vida forzando la entrada a las alcantarillas de Londres durante la marea baja y vagando por ellas, a veces a lo largo de millas, buscando y recogiendo los diversos restos como huesos, fragmentos de cuerda, trozos de metal con plata y, si tenían suerte, monedas que caían desde las calles de arriba?

    Mayhew, el documentalista que habló por primera vez de ellos, los llamó «cazadores de alcantarillas» o «toshers», y se refería también a los que trabajaban en la costa del Támesis , en vertederos, o cuando se quemaban casas, a aquellos que tamizaban las cenizas en busca de algún elemento de valor.

    Henry Mayhew hizo una crónica de la vida callejera de Londres en los años 1840 y 50, elaborando un relato incomparable de la vida cruel en las propias palabras de las clases trabajadoras.

    El trabajo era peligroso y, después de 1840 se prohibió ingresar a la red de alcantarillado sin permiso expreso, e incluso se ofreció una recompensa de £ 5 a cualquiera que informara sobre ellos. Esto hizo que el trabajo se volviera secreto hecho principalmente de noche a la luz de la linterna como muestra la ilustración superior.

    El hecho de que los miembros de la profesión mantuvieron su trabajo en secreto es una especie de enigma, ya que Mayhew deja claro que su vestimenta era muy distintiva. «Estos toshers», escribió,

    Se pueden ver, especialmente en el lado del Támesis , con abrigos largos y gruesos de terciopelo, con bolsillos de gran capacidad, y sus miembros inferiores metidos en pantalones de lona sucios, y con zapatos viejos … se aprovisionan, además, con un delantal de lona, ​​que se anudan, y una linterna oscura similar a la de un policía; que se atan a ellos en el pecho derecho, de tal manera que el ojo de buey arroja la luz hacia adelante cuando están en una posición erecta … pero cuando se inclinan, arroja la luz directamente debajo de ellos para que puedan ver claramente cualquier objeto a sus pies. Llevan una bolsa en la espalda, y en su mano izquierda un palo de unos siete u ocho pies de largo, uno de cuyos extremos hay una gran azada de hierro.

    Esta azada fue la herramienta vital del comercio de los cazadores de alcantarillas. En el río,a veces les salvaba la vida, porque si, como podía suceder, incluso a los más experimentados, se hundían en algún atolladero, inmediatamente tiraban el palo largo armado con la azada, y podían agarrarse a algo para salir. En las alcantarillas, la azada fue necesaria para escarbar en la basura acumulada en busca de restos enterrados que podrían limpiarse y venderse.

    «A veces», escribió Mayhew, «se zambullen hasta el codo en el barro y la suciedad y sacan chelines , seis peniques, medias coronas y, ocasionalmente, medias soberanas y soberanas. «

    La vida debajo de las calles de Londres también era difícil, y la supervivencia requería un conocimiento detallado de sus numerosos peligros. Hubo, por ejemplo, esclusas que se levantaron durante la marea baja, liberando una marea de agua lo suficiente como para ahogar a los toshers, A la inversa, los que se adentraban demasiado lejos en el interminable laberinto de pasajes corrían el riesgo de ser atrapados por una marea creciente como muestra la ilustración inferior.

    Sin embargo, incluso después de que los túneles se deterioraran y se volvieran cada vez más peligrosos, lo que más temían los toshers no era la muerte por asfixia o explosión, sino los ataques de ratas que abundaban en el Londres subterráneo.


    Chimney Sweepers – DESHOLLINADORES

    Originalmente, solo la clase pudiente en Inglaterra tenía chimeneas.Sin embargo llegó un momento en que la clase trabajadora comenzó a solicitar que se construyeran chimeneas en cada habitación de sus hogares. Los deshollinadores tenían mucho trabajo que hacer y, a veces, simplemente se movían de techo a techo limpiando la creosota y el hollín de las chimeneas.

    Inglaterra comenzó a cobrar un fuerte impuesto de hogar en el siglo XVII, y se basaba en cuántas chimeneas tenía una casa. Los constructores comenzaron a conectar chimeneas con chimeneas existentes, para evitar el impuesto. Como resultado, las chimeneas se volvieron estrechas, negras como complejos laberintos que los deshollinadores tenían que limpiar.

    La importancia de los deshollinadores se hizo aún más importante cuando la mayoría de las personas comenzaron a usar carbón en lugar de leña. 

    Con el aumento del uso de carbón, los deshollinadores se convirtieron en un símbolo no solo de un buen hogar sino también de una buena salud, ya que restauraron el aire limpio en los hogares.

    Trágicamente, la forma en que los deshollinadores lograron limpiar las chimeneas estrechas fue mediante el uso de niños pequeños para hacer el trabajo. Los niños eran huérfanos o algunos que eran vendidos por padres indigentes a un maestro de chimeneas.

    Los niños pequeños trabajaban desde el amanecer hasta el anochecer y se veían obligados a trepar por las chimeneas a cambio de un lugar donde dormir, comida y agua. Raspaban los depósitos de carbón de los revestimientos. Si un niño dudaba en trepar, muchas veces el maestro de la chimenea encendería un pequeño fuego en la chimenea como motivación.

    Las deshollinadores jóvenes, que generalmente tenían entre 5 y 11 años, sufrieron muchos peligros. Sus huesos a menudo se deformaban debido a las posiciones en las que se encontraban sus cuerpos constantemente mientras subían por las chimeneas. A veces quedaron atrapados y murieron en las chimeneas. Los niños sufrieron por la inhalación de hollín, lo que los acababa matando de un cáncer muy doloroso.

    Mucha gente reconoció el trato cruel que sufrieron los niños pequeños que solían limpiar chimeneas, y se hicieron esfuerzos a lo largo de los años para ponerle fin. Varias piezas de literatura ayudaron con el esfuerzo, incluido un poema de William Blake titulado «The Chimney Sweeper». Os lo pongo a continuación;

    The Chimney Sweeper: When my mother died I was very young

    BY WILLIAM BLAKE

    When my mother died I was very young, 
    And my father sold me while yet my tongue 
    Could scarcely cry » ‘weep! ‘weep! ‘weep! ‘weep!» 
    So your chimneys I sweep & in soot I sleep. 

    There’s little Tom Dacre, who cried when his head 
    That curled like a lamb’s back, was shaved, so I said, 
    «Hush, Tom! never mind it, for when your head’s bare, 
    You know that the soot cannot spoil your white hair.» 

    And so he was quiet, & that very night, 
    As Tom was a-sleeping he had such a sight! 
    That thousands of sweepers, Dick, Joe, Ned, & Jack, 
    Were all of them locked up in coffins of black; 

    And by came an Angel who had a bright key, 
    And he opened the coffins & set them all free; 
    Then down a green plain, leaping, laughing they run, 
    And wash in a river and shine in the Sun. 

    Then naked & white, all their bags left behind, 
    They rise upon clouds, and sport in the wind. 
    And the Angel told Tom, if he’d be a good boy, 
    He’d have God for his father & never want joy. 

    And so Tom awoke; and we rose in the dark 
    And got with our bags & our brushes to work. 
    Though the morning was cold, Tom was happy & warm; 
    So if all do their duty, they need not fear harm. 

    La «Ley para la regulación de los deshollinadores» finalmente fue aprobada por el Parlamento inglés en 1864, y puso fin a los deshollinadores infantiles en ese país.

    RECOLECTORAS DE SANGUIJUELAS

    En la época victoriana, las sanguijuelas tenían una gran demanda por sus usos medicinales para las sangrías , una demanda que aumentó durante la «moda de la sanguijuela» en la primera mitad del siglo XIX.

    Para satisfacer esta demanda había toda una profesión dedicada a la recolección de sanguijuelas. Recolectoras, en su mayoría mujeres, se metían en estanques poblados por sanguijuelas, y atrían a los gusanos con sus piernas desnudas. 

    Algunos usaban animales en su lugar, por ejemplo, caballos que eran demasiado viejos para el trabajo físico duro. 

    Si bien este trabajo no era físicamente exigente, los recolectores de sanguijuelas sufrían la pérdida de sangre y, con frecuencia, las infecciones que contraían de las sanguijuelas (como dice el vídeo que os adjunto abajo)

    Wordsworth describe un encuentro con un coleccionista de sanguijuelas en ‘Resolución e independencia’, un poema de 1807:

    …to these waters he had come

    To gather leeches, being old and poor:

    Employment hazardous and wearisome

    And he had many hardships to endure:

    From pond to pond he roamed, from moor to moor;

    Housing, with God’s good help, by choice or chance,

    And in this way he gained an honest maintenance.

    Con el tiempo, la locura de la sanguijuela se extinguió. Se volvieron demasiado caros para enviar, demasiado escasos debido a la sobreexplotación para encontrarlos, y médicamente obsoletos frente a la nueva ciencia que cuestionaba los méritos médicos de la sangría. La población de los hirudo medicinales, la única especie de sanguijuela en Gran Bretaña que en realidad chupa sangre humana, disminuyó considerablemente como resultado de esta locura por la sanguijuela y se pensó que se había extinguido durante muchos años antes de que fuera redescubierta en los años setenta.

    (toda esta info y más la tenéis en este vídeo)

    PIT BROW LASSES

    Pit Brow Lasses from an unknown colliery in Wigan, Lancashire, c1887. (Photograph by Herbert Wragg. Courtesy of the Trustees of the National Coal Mining Museum for England)

    El 4 de julio de 1838, las fuertes lluvias en un campo de Yorkshire dejaron a los trabajadores varados en el fondo de una mina de carbón llamada Huskar Pit.

    El impactante accidente alimentó la creciente preocupación pública por las condiciones de trabajo de los niños en las minas británicas. Condujo a una investigación, y en 1842 se publicó el Informe de la Comisión de Empleo Infantil . Además de compartir el testimonio de niños de tan solo cinco años, el informe reveló que, en las condiciones extremas y calurosas subterráneas, algunas mujeres trabajaban en topless junto con los mineros, lo que avivó la furia y fue visto como una evidencia de la «inmoralidad» .

    A sketch of a young woman miner pulling a cart filled with coal. From the report of the Royal Commission, c1842. (Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images)

    Más tarde ese año, se aprobó la Ley de Minas y minas de carbón que decretó que era ilegal emplear a una mujer de cualquier edad, o a un niño menor de diez años, bajo tierra en una mina. Este fue un golpe importante para muchas familias mineras, que habían confiado en los ingresos adicionales de este trabajo.

    Para algunas mujeres, la minería había sido la única opción. Pronto, nuevas comunidades de trabajadoras comenzaron a surgir alrededor de la entrada de la mina. Eran conocidas como «Pit Brow Lasses» en Lancashire y áreas del norte, «Tip Girls» en el sur de Gales y «Pit Bank Women» en Staffordshire.

    Fueron mujeres que no temieron el trabajo duro.Habían trabajado bajo tierra junto a hombres, arrastrando tinas de carbón con cadenas envueltas alrededor de sus caderas. Cuando se movían por encima del suelo, todavía estaban acarreando tinas, clasificando carbón, moviendo piedras, a menudo después de que ya habían caminado millas para llegar al trabajo. 

    A 'Pit Brow Lass' shown on one of the Milton Postcards, circa late 19th century. (Courtesy of the Trustees of the National Coal Mining Museum for England)

    Las mujeres que trabajaban al aire libre en el frío y la suciedad desarrollaron un distintivo «uniforme», llevaban zuecos, pantalones cubiertos con falda y delantal, viejas chaquetas de franela o chales y pañuelos en la cabeza para proteger su cabello del polvo de carbón.

    Los atuendos poco convencionales pero prácticos de las mujeres los llamaron la atención del público y los retratos de tarjetas de visita y de gabinete, y luego las postales de ellos con ropa de trabajo se produjeron comercialmente y se vendieron a los visitantes como novedades.

    Los estudios fotográficos en Wigan que produjeron tal trabajo fueron Louisa Millard (a fines de la década de 1860), Cooper (entre 1853 y 1892 y Wragg (que produjo una serie de al menos 18 imágenes de estudio).

    Arthur Munby, un académico de la Universidad de Cambridge interesado en mujeres que trabajaban en condiciones sucias e inusuales, encargó muchas fotografías. Munby visitó el área de Wigan muchas veces durante muchos años, entrevistó a mujeres de la clase trabajadora y anotó en sus diarios lo que tenían que decir sobre sus trabajos, salarios y condiciones de vida . Tal y como él contaba ellas no pensaban que su trabajo fuera nada del otro mundo, solo les parecía un trabajo honrado más, pese a lo mucho que conmocionó a la sociedad de la época.

    Y con esto acabo este post. Espero que os haya gustado.

    Ya sabéis que estoy en:

    Tweets by natscritora
    https://www.facebook.com/nataliasanchezescritora/

    Trabajos curiosos y arriesgados en la época victoriana I

    –––––––

    Feb 22
  • Sindicalistas

    ¡Buenos días!

    A pesar del retraso, aquí está la segunda parte de la entrada sobre mujeres trabajadoras en la época victoriana. ( os dejo la primera parte aquí)

    Hoy os voy a hablar de las sindicalistas, porque las hubo y tienen un papel muy importante en mi novela «Amor de niebla y destino» por lo que me he documentado sobre ellas.

    Como ya os comenté, las mujeres se incorporaron masivamente al trabajo. ¿Qué pasaba entonces con los sindicatos?

    En buena parte los sindicatos masculinos trataban de proteger sus empleos dejando a las mujeres al margen de las organizaciones.

    ¿Por qué si se supone que su función era la de protegerse contra los desmanes de los patronos?

    Pues porque como los sueldos de las mujeres eran más bajos, las trataron más como una amenaza que como aliadas. Incluso las excluían diciendo tonterías como que su estructura física determinaba su destino social como madres y amas de casa por lo que no podían ser buenas trabajadoras ni sindicalistas (este fue un terrible alegato común que se empleó contra las mujeres durante años).

    Se apoyaron en la división «sexual» del trabajo y añadieron perlas como :


    «(…) ellos, como hombres y maridos, tenían el deber de mantener el estado tal de cosas en que sus esposas se mantuvieran en la esfera privada del hogar en lugar de verse arrastradas a competir por la subsistencia con los hombres grandes y fuertes del mundo»

    Creían que el lugar de la mujer estaba en la casa y no en la fábrica e incluso los portavoces sindicales alegaban con estudios médicos que las mujeres no eran capaces de realizar el trabajo de los hombres y que los sindicatos producían peligros para «la moralidad de las mismas» porque claro, en esa época, que hombres y mujeres se relacionaran en los mismos espacios no estaba muy bien visto por la doble moral victoriana.

    Aunque también añadían que podían ser «sexualmente asexuadas» si hacían trabajos de hombres e incluso que podían «castrar» a sus maridos si pasaban demasiado tiempo ganando dinero.

    En fin…


    En los sindicatos mixtos, hubo un problema durante mucho tiempo y era que aunque aceptaran mujeres, estas siempre tenían papeles subordinados con respecto a los varones. 

    Pero por suerte, también hubo sindicatos que aceptaban mujeres como AFILIADAS y sindicatos formados por trabajadoras exclusivamente. Esto sucedía en la industria textil, la del tabaco, la del calzado, donde las mujeres constituían una fuerza importante del trabajo. 

    En algunas áreas eran activas en los sindicatos locales y en las huelgas, oponiéndose a veces a las órdenes de los sindicatos nacionales. 

    Se llegó a crear la Liga Sindical Británica de Mujeres, con afiliadas de muchas ocupaciones. 

    Y ahora os voy a hablar de una mujer muy importante a este respecto:

    SARAH CHAPMAN

    Cuando tenía 19 años, Sarah estaba trabajando, junto a su madre y su hermana mayor, Mary, en 1888, en Bryant and May que era una fábrica de fósforos.

    Entonces se produjo una agitación en la fábrica a causa de los bajos salarios, las largas jornadas, las pésimas condiciones de trabajo y el injusto sistema de multas, que hizo que las mujeres y las niñas de la fábrica se frustraran cada vez más con sus jefes. 

    Las influencias externas, particularmente la Sociedad Fabiana, también proporcionaron un impulso para la huelga gracias a Annie Besant, una activista revolucionaria y feminista que publicó un artículo en su periódico semanal ‘The Link’ sobre las condiciones en Bryant & May.

    La gerencia de la empresa intentó que sus trabajadoras firmaran un documento que contradijera el artículo,pero se negaron a hacerlo.

    Una trabajadora fue despedida como ejemplo, lo que provocó una huelga total en un solo día, y alrededor de 1,400 mujeres y niñas se negaron a trabajar. Luego marcharon desde Mile End hasta Bouverie Street para ver a Annie Besant. 

    Entre todas, se creó una delegación en la que eligieron tres mujeres (Sarah Chapman, la señora Mary Cummings y la señora Naulls) para que fueran a su oficina a pedirle su apoyo. Si bien Annie no era una defensora de la huelga, aceptó ayudarlas a organizar un Comité de Huelga.

    La primera reunión de Matchgirls en huelga se celebró en Mile End Waste el 8 de julio y tanto el Pall Mall Gazette como The Star brindaron una publicidad positiva.A esto le siguieron reuniones con miembros del Parlamento en la Cámara de los Comunes.

    Se formó el Comité de Huelga y se nombró a las siguientes Matchgirls como miembros: la Sra. Naulls, la Sra. Mary Cummings, Sarah Chapman, Alice Francis, Kate Slater, Mary Driscoll , Jane Wakeling y Eliza Martin.

    El Comité de Huelga tuvo la oportunidad de defender su caso y reunidos con los directores de Bryant y May se acordó que:

    1. todas las multas debían ser abolidas; 
    2. todas las deducciones por pintura, pinceles, sellos, etc., debían eliminarse
    4. Los «centavos» de las multas debían ser devueltos
    5. Todas las quejas debían presentarse directamente ante la empresa, antes de que se lleve a cabo cualquier acción hostil. 
    6. Todas las chicas debían ser reincorporadas al trabajo

    También se acordó que se formaría una «Union» que era como se les llamaba entonces a los sindicatos, y además se consiguió que Bryant and May proporcionara un espacio para las comidas fuera de la sala donde se realizaba el trabajo y se proporcionaron carretillas para llevar cajas, (en lugar de la práctica anterior que consistía en que las niñas jóvenes que tenían que llevarlas en la cabeza)

    El Comité de Huelga presentó las propuestas al resto de la fuerza laboral y las aprobaron con entusiasmo.

    La reunión inaugural del nuevo «Union of Women Match Makers » eligió a 12 mujeres, incluida Sarah Chapman, que fue una de las primeras mujeres importantes en la historia del sindicalismo.

    Como en otros aspectos de la época victoriana, las mujeres estaban relegadas a los hombres, que eran los que poseían el verdadero poder, pero aún así, no se resignaron y lucharon por sus derechos como mujeres y como trabajadoras.

    Mujeres trabajadoras en la época Victoriana 2

    –––––––

    Ene 15
  • ¡Hola! Como sabéis, mi amor por la época victoriana me ha llevado a escribir varias novelas que transcurren en esos años, así que para ello suelo documentarme mucho. Como mis protagonistas son mujeres, hice una indagación profunda. Y este post es resultado de ello.

    Primero, hay que distinguir que había varias clases sociales que os expliqué en esta entrada (Doble moral en la época victoriana)

    Así que resumiendo, teníamos a las damas de la aristocracia, cuya vida llena de privilegios, también consistía como dice Lady Mary en Dowtown Abbey, en una sala de espera en la que aguardaban a que un marido las escogiera. Estas mujeres no solían trabajar pero su vida tampoco no era fácil y no tenían prácticamente derechos.

    woman-457846_1920

    Pero luego, con la revolución industrial, que transformó el país y las ciudades, encontramos a las mujeres trabajadoras.

    Muchas jóvenes emigraron de pueblos a ciudades en busca de trabajo a medida que disminuían las posibilidades de empleo agrícola. 

    La mayoría de los hogares necesariamente obtenían ingresos de varias fuentes, y muchas mujeres y jóvenes aumentaban sus salarios incluso si su empleo era generalmente más intermitente y peor pagado que el de los hombres adultos. A pesar de que el salario del sustentador masculino se consideraba cada vez más como el ideal e incluso la norma, en la práctica muchos hogares dependían de los ingresos de las mujeres, especialmente aquellos hogares dirigidos por viudas.

    A medida que el boom de mediados de la época victoriana comenzó, la demanda de mano de obra femenina y juvenil se expandió, en particular donde las nuevas tecnologías o los patrones de trabajo fueron rechazados por hombres calificados. La mano de obra barata de mujeres e inmigrantes se usaba a menudo para socavar a los trabajadores varones, con todo lo que eso supuso, como cualificar trabajos de femeninos y a su vez, afirmar que había trabajos que no eran aptos para mujeres. 

    Y todo ello generó muchos problemas incluso a las sindicalistas (en la siguiente entrada os lo cuento)

    La urbanización creó múltiples oportunidades para el empleo femenino a pesar de la regulación de las horas y las condiciones de trabajo para las mujeres y los jóvenes en ciertos sectores, y la llegada de la educación obligatoria después de 1871. Por lo tanto, la mayoría de las mujeres en la sociedad victoriana trabajaban. ¿Pero en qué ocupaciones y cómo?

    m-n-422796-unsplash-e1542794211583.jpg

    Para empezar diré que no era nada fácil ser mujer en esa época.

    Al principio, muchas mujeres se incorporaron al trabajo en pequeños talleres donde cosían o bordaban, pero luego acabaron por incorporarse a las grandes fábricas, donde no eran más que una pieza reemplazable.

    Alguna de ellas encabezaron la lucha obrera. En otra entrada os hablaré más.

    Pero viajemos a una ciudad como Londres en esos años. ¿De qué podía trabajar una mujer? Había muchos oficios.

    Lavaplatos en hoteles, pubs y restaurantes. También desarrollaban trabajos manuales para hacer cajas de cerillas, acabando paraguas o poniendo seda a los sombreros. Algunas vendían flores en Covent Garden.

    Por cierto, otro empleo era el de hacer cerillas y provocaba graves daños por exposición al fósforo (Artículo aquí)

    Había algunas chicas adolescentes que competían con los muchachos para vender periódicos.

    Y otras que hacían flores artificiales para la City y las casas señoriales del West End. Pero ¿sabíais que muchas de ellas morían envenenadas poco a poco por el arsénico que se usaba para que las hojas fueran verdes? Al parecer también hubo una moda de cubrir con cristal machacado las flores (como un frosting que asemejara nieve o hielo). Pues bien, las muchachas morían porque inhalaban partículas diminutas de cristal que destrozaban sus pulmones.

    Por otra parte, el servicio doméstico de todo tipo fue el mayor empleador de mujeres como os podéis imaginar (el 40 por ciento de las ocupaciones femeninas declaradas en el censo de 1851 en ciudades provinciales y el 50 por ciento en Londres). 

    1880s domestics Elizabeth, Annie

     También se encontraron mujeres  trabajando en gran cantidad en artículos metálicos y de cerámica y en una variedad de pequeños comercios, especialmente en las ciudades: confitería, elaboración de cerveza y otros aprovisionamientos, costura, trabajos de lavandería, limpieza y venta al por menor. 
     

    El negocio de la confección de ropa siempre ha empleado mujeres. Desde uniformes a pantalones, pasando por faldas. Todo esto, mal pagado, todos los días hasta que caía la noche y solo podían seguir trabajando alumbradas por velas.

    Debido a que muchos sectores que emplearon un gran número de mujeres se concentraron en ciertas regiones del país (como en las industrias del algodón de Manchester y la lana del sur de Lancashire y West Yorkshire), las estadísticas de la participación de la fuerza laboral femenina variaron en todo el país.

    Cotton mill workers at Brookside MIll (1910)

    ¿Y qué sucedía cuando las damas de la aristocracia encargaban un fabuloso vestido en la modista?

    Pues una auténtica barbaridad.

    Pongámonos en situación. Una tienda maravillosa en Regent Street, en la que las damas se probaban vestidos. Había una jerarquía en el salón. Estaban las mujeres que trabajaban en el salón (5 ó 6) y el mismo número en las salas de trabajo. A estas últimas no se les pagaban porque eran aprendices.

    Una modista iba a la casa de la consumidora a tomar medidas. Otra «primera mano»  cortaba la pieza en la sala de trabajo, donde las aprendices esperaban las órdenes. Básicamente eran trabajos que se tenían que tener «para ayer» porque las damas de alta alcurnia no esperaban, así que era común que las aprendices no durmieran hasta acabarlo. Y eso que solo se dedicaban a los guantes y el cuerpo de la pieza.

    ¿Y la falda? Pues esa pieza se le entregaba a un niño pobre y harapiento que la llevaba a algún taller clandestino en un barrio deprimido, evitando que le roben el material, por supuesto. Y entonces, allí, varias mujeres, costureras muy pobres, elaboraban la pieza. Una más entre el resto de encargos, así que no dormían ni descansaban hasta que acababan. Luego, la falda ya cosida regresaba al salón, donde observaban que no tuviera gusanos o pulgas, algo común en los slums donde se hacinaban (como WhiteChapel en Londres o Angel Meadow en Manchester).

    ¿Y qué sucedió? Pues que una joven muchacha de 20 años, llamada Mary Ann Wakley, murió después de 26 horas sin parar de trabajar. Y eso supuso un escándalo. Su muerte condujo a la fundación de la «Asociación para la ayuda y beneficio de modistas y modistos» y eso produjo que los establecimientos donde se hacía ropa adoptaran un horario de 12 horas al día y se comprometieran a darle a las trabajadoras «períodos razonables para ejecutar los pedidos».

    Y si os parece terrible para las mujeres, imaginaos las que acababan en la prostitución, que se supone que no existía ni se comentaba pero como he mencionado en el post de la DOBLE MORAL, en realidad, asolaba las calles y los barrios deprimidos. De hecho, según los pocos informes policiales que se conservan de esa época, entre 1841 y 1857, se contabilizaron unas 9409 prostitutas. Datos totalmente inexactos, como os podéis imaginar.

    Y hasta aquí la primera parte del post sobre Mujeres Trabajadoras. En el próximo, otras profesiones de la época y lucha sindical.

    Si os ha gustado, espero vuestros comentarios.

     

    Mujeres (trabajadoras) en la Época Victoriana 1

    –––––––

    Nov 22
  • El luto en.png

    ¡Hola! Sé que he estado desaparecida. He estado muy liada. También es cierto que he pasado una temporada un poco complicada, sin ilusión y con mucho agobio, así que dejé todo aparcado un tiempo y puse en orden mi lista de prioridades. Ahora que ya estoy mejor, he vuelto también al blog. En todos estos meses he estado escribiendo #proyectoFlorence y tuve que documentarme sobre un aspecto de la época victoriana que desconocía: el luto.
    Si eres escritor/a y quieres saber un poco más sobre cómo se trataba la muerte en la época victoriana, sigue leyendo.
    Era habitual que las familias realizaran rituales elaborados para conmemorar a sus muertos. Esto incluía usar ropa de luto, tener un funeral lujoso (y caro), reducir el comportamiento social durante un período de tiempo determinado y erigir un monumento ornamentado en la tumba.

    4a6101f7ac51808e4724992529a73223
    Fuente: Pinterest

    Además, había ciertos rituales a cumplir:

    • Todos los miembros del hogar (también los sirvientes) adoptaban el luto.
    • Las cortinas se cerraban.
    • Los relojes se detenían al momento del fallecimiento.
    • Las carrozas y los caballos eran adornados con plumas de avestruz negras.
    • A veces se contrataba a gente que caminara en el cortejo fúnebre. ( En Oliver Twist de Dickens, el pequeño protagonista hace de plañidero al principio de la novela)

    La ropa de luto era el despliegue exterior de los sentimientos internos de una familia. Y como ya sabéis, en esa época en la que vivían temiendo el escándalo y el ostracismo social, seguir a la rajatabla estas reglas era una imposición.

    89b575a57de555e3193f111abfd88a51
    Pinterest

    Sobre todo después de la muerte del esposo de la reina Victoria (que pasó los siguientes 40 años de su vida de luto riguroso). Así que se creó un código estricto para tratar la muerte de un ser querido y cómo mostrarla al mundo exterior.

    Mourning ensemble ca. 1900.
    Mourning ensemble ca. 1900.

    Las reglas de quién usaba qué y durante cuánto tiempo eran complicadas, y se describían en revistas populares o manuales de uso doméstico como The Queen y Cassell. Dieron instrucciones abundantes sobre la etiqueta de luto porque con el ascenso de nuevos ricos y de la burguesía, la nueva clase social sabía también cómo actuar y a qué atenerse.
    ¿Y qué decían estos manuales? Pues que la ropa de luto más profunda debía ser negra, simbolizando la oscuridad espiritual. Y especificaban el material con el que debían confeccionarse.
    Por ejemplo, se hacían con seda de paramatta no reflectante o la bombazine- bombaine, (que la wikipedia nos dice que es un tejido originalmente hecho de seda o seda y lana, y ahora también está hecho de algodón y lana o solo de lana) porque era más barata.
    Los vestidos estaban adornados con crepé, (un tejido de superficie granular y arrugada. Se forma a partir del entrecruzado de los hilos al tejer o mediante el uso de hilo fuertemente sobregirado, para obtener un acabado ligeramente rizado).
    El crepé se asocia particularmente con el luto porque no se combina bien con ninguna otra ropa: no puedes usar terciopelo, satén, encaje o bordado.

    urn-gvn-GMDH01-GRAC-18-11-087-000-large
    Consejos en una revista para saber llevar el duelo

    Después de un período específico, el crepé podía eliminarse, lo que se denominaba «desdén del duelo».
    El color de la tela se aclaró a medida que avanzaba el duelo, a gris, malva y blanco, llamado medio duelo.
    Las joyas se limitaban al azabache.

    505bd4e80067647617bb086de0ef1632

    Los hombres lo tenían fácil: simplemente llevaban sus trajes oscuros habituales junto con guantes negros, sombrereras y corbatas. No se esperaba que los niños usaran ropas de luto, aunque las niñas a veces llevaban vestidos blancos.
    La duración del luto depende de su relación con el difunto. Se esperaba que los diferentes períodos de duelo dictados por la sociedad reflejaran su período natural de dolor.
    Se esperaba que las viudas llevaran luto completo durante dos años. Sin embargo, para los viudos, solo ¡3 meses! porque se suponía que debían seguir ocupándose de sus obligaciones como cabeza de familia.

    fa00cc4e62d33b55e24943a09152fcc4
    Pareja vestida de luto

    A continuación os dejo una imagen en la que se habla del protocolo del luto.

    1bacffc87d9df09547f94451745df29f (1)

    Alguien tenía que proporcionar la ropa rápidamente a los dolientes. La tienda más grande y más conocida en Londres fue Jay’s en Regent Street. Inaugurado en 1841 como una especie de almacén para los dolientes, que tenían que comprar ropa nueva para cada fallecimiento (no estaba bien visto repetir )lo que convertía el luto en un negocio lucrativo.

    9910804359bea1a6a30f66abbade2809

    También había otras tradiciones, como hacer fotografías post mortem que servían de recuerdo para los familiares (en Pinterest podéis encontrar muchas) o por ejemplo, existían joyas como los guardapelos en los que se colocaban mechones de los difuntos para su recuerdo.

    048c2e0606e46e0e82980b81081cf827
    Guardapelo

    Os dejo unos enlaces muy interesantes aquí:

    http://www.victoriana.com/mourning-fashions/

    https://thepenningtonedition.wordpress.com/2012/02/22/the-victorian-art-of-mourning/

    Y en este otro, podéis encontrar mucha información sobre el duelo y costumbres fúnebres en 1890. http://www.victoriana.com/VictorianPeriod/mourning.htm

    ¿Qué os ha parecido la entrada?Espero que os sirva de mucho.

    Ya sabéis que estoy en:

    Twitter: https://twitter.com/natscritora

    El luto en la época Victoriana

    –––––––

    Nov 9
Página anterior Página siguiente

Designed with WordPress

  • Mei Lanfang y la mujer ideal: la feminidad que conquistó los escenarios de China
  • Clases sociales en la dinastía Joseon (1392–1897)
  • Bangkok en transformación: de la ciudad amurallada a la capital moderna
  • Entre la represión y el deseo: Madame Aema y el despertar del cine erótico en la Corea de los 80
  • Pachinko y la memoria migrante
Cargando comentarios...